Pedro García Aguado: “Esfuerzo, responsabilidad, perseverancia, tolerancia a la frustración y respeto, los cinco valores que deben aprender desde pequeños”

  • Pedro García Aguado impartió en Sevilla la Nueva la charla “Aprender a educar”, dirigida a padres de hijos adolescentes
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En la Urbanización de Mayores de Sevilla la Nueva, se celebró el pasado miércoles, 19 de febrero, la charla “Aprender a educar”, con la asistencia de cerca de 300 vecinos, donde Pedro García Aguado desveló las principales pautas en la educación de adolescentes. Una iniciativa del Ayuntamiento de Sevilla la Nueva para colaborar con los padres de los casi 2.000 jóvenes que residen en el municipio.

La conferencia se centró en las formas de educación de los jóvenes y en las problemáticas que pueden surgir en la etapa de la adolescencia. Como pilar fundamental de la educación, Pedro García Aguado, habló de la importancia de la educación en valores. Esfuerzo, responsabilidad, perseverancia, tolerancia a la frustración y respeto, como valores fundamentales que tienen que ser aprendidos desde pequeños.

También se trató el tema de las adicciones, tanto de sustancias como de nuevas tecnologías, para lo que recomendó la supervisión y realizar contratos para regular el uso de móviles y redes sociales.

El que fuera presentador del programa “Hermano Mayor” entre los años 2009 y 2015 comentó que existen dos tipos de hijos: el redondo, fácil de educar, obediente, responsable…; y el cuadrado, más complicado, rebelde y retador al que le cuesta acatar las normas. Para ambos modelos, es necesario el establecimiento de unos límites bien explicados y la ejecución de unas consecuencias lógicas, ante el incumplimiento de dichas normas.

Explicó también los diversos tipos de padres que existen en cuanto a la forma de educar a sus hijos: los autoritarios, que no dan lugar al dialogo y a la escucha; los permisivos, que no establecen normas ni consecuencias; los sobreprotectores, que no les ayudan a valerse por sí mismos; y los “colegas”, que no ejercen de padres. Muchos de estos modelos, en sus extremos, dan lugar a hijos que no toleran la frustración, egocéntricos, que no saben tomar sus propias decisiones, que no saben regular sus emociones o que tienen falta de autocontrol.

La clave, dijo, reside en el equilibrio, algo muy difícil de lograr cuando se habla de la educación a los hijos, en la que intervienen un sinfín de emociones y sentimientos encontrados. “Unos padres asertivos, dialogantes y cariñosos, pero también rectos y firmes en cuanto a la imposición de límites sería lo idóneo para conseguir unos hijos que puedan valerse por sí mismos y enfrentarse de la mejor manera al mundo que les rodea. Al fin y al cabo, ese es el objetivo que quieren lograr todos los padres”, aseguró García Aguado.

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